¿En qué consiste este tratamiento temporal?
El pasado jueves, el gobierno de Estados Unidos anunció una exención temporal de un mes al arancel del 25% que se aplicaría a las exportaciones de autos y autopartes provenientes de México y Canadá bajo el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esta medida, vigente hasta el 2 de abril de 2025, no solo beneficia a los productos que cumplen con las reglas de origen del acuerdo, sino también a aquellos que no las cumplen, gracias a un régimen de transición establecido en 2019. A continuación, se exploran los detalles técnicos de esta decisión, sus implicaciones económicas y los conceptos clave.
¿Qué es el T-MEC y las Reglas de Origen?
El T-MEC es un acuerdo de libre comercio firmado entre México, Estados Unidos y Canadá, que reemplazó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en julio de 2020. Su objetivo es fomentar el comercio sin barreras arancelarias entre los tres países, pero bajo ciertas condiciones. Una de estas condiciones son las reglas de origen, que determinan el porcentaje de contenido regional que un producto debe tener para ser considerado “originario” de la región y así calificar para una tasa arancelaria del 0%. En el caso de los vehículos ligeros, el T-MEC exige un Valor de Contenido Regional (VCR) del 75%, mientras que para autopartes varía entre 60% y 75%, dependiendo del componente. Además, se requiere que el 70% del acero y aluminio utilizado provenga de América del Norte.
Sin embargo, no todos los autos y autopartes exportados desde México cumplen con estos requisitos. Según la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), el 8.2% de los vehículos y el 20.4% de las autopartes enviados a Estados Unidos no alcanzan estos niveles de contenido regional. Normalmente, estos productos estarían sujetos a un arancel del 25%, una medida impulsada por el presidente Donald Trump para proteger la industria estadounidense. Pero el régimen de transición acordado en 2019 ha permitido que, por ahora, estos bienes también gocen de una exención.
El régimen de transición: Una ventana de adaptación
El régimen de transición es un mecanismo acordado durante las negociaciones del T-MEC para dar tiempo a las empresas automotrices a ajustar sus cadenas de suministro y cumplir con las nuevas reglas de origen. Este periodo, que aún no ha concluido, permite que los productos no conformes eviten el arancel del 25% mientras las empresas trabajan en su adaptación. Rogelio Garza, presidente de la AMIA, explicó que este mecanismo fue diseñado para facilitar una transición suave: “Se firmó en 2019 y daba la oportunidad a las empresas para que en un periodo determinado cumplieran con el T-MEC. Ese periodo no se ha acabado, hay empresas que están en ese proceso.”
Mecanismos de exportación: T-MEC vs. Nación Más Favorecida
Para exportar a Estados Unidos, las empresas mexicanas tienen dos opciones principales:
- Cumplimiento del T-MEC: Si un vehículo o autoparte cumple con las reglas de origen, se exporta con un arancel del 0%. Este es el escenario preferido por las armadoras que han reestructurado sus operaciones para alinearse con el tratado.
- Nación Más Favorecida (NMF): Si no cumple con el T-MEC, el producto puede exportarse bajo el esquema NMF, un estatus comercial que Estados Unidos otorga a la mayoría de los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC). En este caso, se aplica un arancel del 2.5%, mucho menor que el 25% propuesto por Trump.
Garza destacó que, al finalizar el régimen de transición, algunas empresas lograrán cumplir con el T-MEC, mientras que otras optarán por el NMF de manera permanente. “Cuando acabe el periodo, algunas empresas podrán cumplir con el T-MEC y otras no. Hay empresas que seguirán usando el mecanismo de nación más favorecida,” afirmó.
La exención temporal: Un mes de alivio
La decisión del gobierno estadounidense de exentar a todos los autos y autopartes mexicanos del arancel del 25% hasta el 2 de abril de 2025 ha sido un alivio temporal para la industria. Según reportes de El Economista (10 de marzo de 2025), esta medida responde a la presión de las automotrices norteamericanas, como Stellantis, GM y Ford, que dependen de las cadenas de suministro integradas en la región. Sin embargo, también ha generado incertidumbre, ya que incluye a los productos en transición que técnicamente no cumplen con el T-MEC.
Garza señaló que las empresas bajo el régimen de transición “están dentro de la regla del T-MEC” desde un punto de vista legal, pero la interpretación del gobierno estadounidense podría diferir. Por ello, la Secretaría de Economía de México y la AMIA están negociando para que estas empresas mantengan el beneficio del 0% de arancel hasta la fecha límite. “Falta llegar al 2 de abril para ver qué pasaría o qué condiciones aplicarían para las empresas que no cumplan con el T-MEC,” indicó.
Impacto económico y riesgos
La industria automotriz es un motor clave de la economía mexicana, representando más del 80% de sus exportaciones a Estados Unidos, con un valor anual cercano a los 840 mil millones de dólares según Los Angeles Times (8 de marzo de 2025). La imposición de aranceles del 25% podría generar un sobrecosto de hasta 30 mil millones de dólares, según estimaciones de industriales citadas por El Universal. Este impacto no solo afectaría a México, sino también a las automotrices estadounidenses que dependen de componentes mexicanos, como General Motors, que importó 750 mil vehículos de México y Canadá en 2024 (Xataka, 5 de marzo de 2025).
Además, la inflación podría aumentar hasta 4 puntos porcentuales en 2025, encareciendo bienes esenciales y afectando a las familias y empresas de la región, según la AMIA y otras asociaciones (La Jornada, 4 de marzo de 2025). La interdependencia de las cadenas de suministro —donde las autopartes cruzan la frontera hasta ocho veces antes de que un vehículo esté terminado— hace que cualquier arancel tenga un efecto multiplicador.
Perspectivas a futuro
El 2 de abril de 2025 será un momento decisivo. Las empresas que no cumplan con el T-MEC deberán decidir entre pagar el arancel del 2.5% bajo el NMF o enfrentar el 25% si no se extiende la exención. Mientras tanto, México busca renegociar las reglas de origen en la revisión del T-MEC programada para 2026, como sugieren expertos en N+ Noticias (5 de marzo de 2025), para profundizar la integración regional y evitar una guerra comercial.
Conclusión
La exención temporal de aranceles ofrece un respiro a la industria automotriz mexicana, pero también subraya las tensiones y complejidades del T-MEC. El régimen de transición ha sido un puente crucial para las empresas en adaptación, pero su fin pondrá a prueba la resiliencia del sector. La colaboración entre México, Estados Unidos y Canadá será esencial para preservar la competitividad de una industria que, por tres décadas, ha sido un ejemplo de integración económica en América del Norte.
Fuente: Fiscalia.com